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viernes, 3 de agosto de 2012

La importancia de la educación sexual en la escuela

Mientras los adultos seguimos pensando sobre la pertinencia o no de hablar con lxs chicxs de sexualidad, la realidad nos avasalla a través de los medios masivos e internet y ellxs aprenden que entonces no es posible hablar con lxs adultos, que se tienen que arreglar solxs, que se aprende así, desde la negación y el silencio. 


Entonces aprenden, pero mal, sin orientación, sin confianza.


Estamos viendo con preocupación que demasiadxs niñxs están abandonados a su suerte frente a las computadoras y acceden a contenidos que aun no pueden decodificar. Esto se traduce en perturbación, estrés, conductas agresivas, acoso escolar.
Si un niño o niña no tiene la contención del adulto (padre, madre, familiares, maestras/os) sus derechos están siendo vulnerados y es nuestra responsabilidad llegar antes que la web y los contenidos sexualmente explícitos a las tres de la tarde en la tele.


Siguen pasando los años desde que la educación sexual integral es ley y poco sucede aun en las aulas. Lxs adolescentes que ahora están en 4° o 5° año han transitado la escuela secundaria con muy poca reflexión sobre los estereotipos de género que obstaculizan el amor, el cuidado, el respeto y que generan asimetría y violencia. Se ha perdido una oportunidad que ya no tendrán. Por eso hay que llegar antes, dejar de perder el tiempo. 


Desde Inicial se deben transmitir contenidos que desnaturalicen prejuicios, roles estancados, heteronormatividad, misoginia, machismo. Porque con muchas personas que hayan problematizado lo que se ha construido mal, entonces hay más posibilidad de frenar la violencia. Se pierden horas en reuniones, congresos, programas de TV hablando de la violencia escolar, y no se puede ver que detrás de eso hay MACHISMO-HOMOFOBIA-MISOGINIA presionando para afirmar el poder y la masculinidad. Las peleas escolares a la salida siempre tienen detrás un contenido que se relaciona con el "ser macho", marcar territorio, con la imposibilidad de comunicarse, con maltrato, abandono. Todos asuntos que competen a la educación sexual integral.


Mientras perdemos tiempo, siguen saliendo chicos de las escuelas que vivirán noviazgos violentos, celos enfermizos, desencuentros, falta de cuidado, familias disueltas, abuso, coerción.


Por supuesto que la educación sexual no es la cura mágica de todo, pero sí es una fuerte llave transformadora, que abre puertas de libertad, autonomía, salud.


A continuación, Graciela Morgade, investigadora en Género y sexualidades, invitada a la televisión pública, nos ayuda a seguir pensando.


Para reflexionar entre docentes y familias:

domingo, 29 de julio de 2012

Qué entendemos por educación sexual

en defensa de la educación!!

Entre agosto de 2002 y marzo de 2011 existió el Postítulo en Literatura Infantil y Juvenil en CePA, la escuela de capacitación de los docentes de la ciudad. Su calidad académica es reconocida en el mundo y su impacto en el sistema educativo es innegable. Pero el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió cerrarlo. Muchos se manifestaron en contra. En este blog, su voz.

martes, 24 de julio de 2012

Educación sexual. ¿Obra de quién?

Las mismas condiciones valen para el profesor o adscripto que haga educación sexual a nivel liceal, aunque aquí el problema se plantea en otros términos. El adolescente está enfrentado a la problemática del qué hacer, aquí y ahora. La pubertad se impone con sus cambios incontrolables; el niño vivió su crecimiento, el adolescente lo sufre y en ese crecimiento lo sexual tiene un lugar de privilegio pues es el momento en que se pasa de la sexualidad más o menos difusa a la sexualidad genitalizada. Esto impone la necesidad de una pedagogía específica, donde se combine de una manera adecuada, la educación colectiva, y la atención a los problemas personales.

En este campo relatamos una experiencia en la que una de las autoras participó en 1967. Nos reunimos profesores, psicólogos y maestros durante tres meses para conocernos y exponer puntos de vista, dudas, experiencias anteriores y unificación de explicaciones. Nos visitó un profesor de otro centro de enseñanza oficial que se había enterado de la experiencia que emprenderíamos. Oyó nuestra posición y dudas que aún quedaban cuando dijo muy asombrado: ¿por qué se complican tanto? El también daba educación sexual, en su clase, y esta consistía en enseñar a los varones a no dejar embarazadas a las jóvenes; usaba el vocabulario de los alumnos "así se comunicaba mejor". No hay duda de que ésta también es educación sexual, pero similar a la de la calle, que funciona sistemáticamente desde hace muchos años sin que nadie la controle o juzgue. Un ejemplo más de que deben prepararse especialmente las personas que trabajarán en el área de la educación sexual.

Esta experiencia liceal que se realizó con 720 alumnos, nos convenció que el método de trabajo empleado es el que presenta mayores ventajas. Frente a cada grupo de alumnos (eran 18 grupos) trabajó una pareja de profesores y durante el transcurso de las clases nos seguimos reuniendo con el fin de intercambiar experiencias y considerar las inquietudes de los jóvenes. El trabajar en pareja cumple una doble finalidad, por un lado la importante fijación de una pareja normalmente integrada, y por otro la seguridad de vencer inhibiciones y lograr una buena comunicación acerca de estos temas con el sexo opuesto. Por último se logró el control de un integrante de la pareja sobre el otro, facilitando de este modo la evaluación posterior. Los alumnos aceptaron esta innovación metodológica sin reparos y les sirvió para mejorar la comunicación con el otro sexo y con sus padres. El informe completo de la experiencia se presentó al XII Congreso Interamericano de Psicología, Montevideo, 1969.

En esta etapa, la metodología debe prever la existencia de explicaciones y trabajo colectivo a base de diálogo y presentación de material para su consideración y discusión, con trabajo individual pues hay adolescentes que necesitan presentar su problema en privado, sin que esto signifique que el profesor tome las funciones de psicoterapeuta; es una modalidad de trabajo a plantearse dada la edad de la población que se educa.

Decíamos al principio que la educación sexual es obra de todos, la iglesia, las instituciones deportivas, las instituciones médico-ginecológicas también van a contribuir a la misma.

La iglesia y las clínicas se dirigen en general a una población adulta, su trabajo será distinto si esos adultos tuvieron o no una formación en este campo; en el primer caso, prepararán para resolver los problemas que plantean las nuevas condiciones de cada pareja y las condiciones socio-económico-culturales del momento en que viven; en el segundo deberán suplir carencias, además de encarar la problemática de la edad; nuevos métodos, nuevos descubrimientos, nuevas concepciones hacen que haya que realizar continuas adecuaciones. La formación sexual no tiene fin, Siempre se está renovando, pues la sexualidad es cambiante, como es todo lo relativo al ser humano.

martes, 3 de julio de 2012

Lo que los/las docentes debemos transmitir sobre Educación sexual integral

Bueno, llegamos a mitad del año 2010. El tema de la Educación sexual se ha instalado en nuestra escuela como una proyección naturalizada: todas y todos saben que se debe trabajar la ley. Pero falta mucho por hacer.
Nos parece oportuno entonces proporcionarles una lista de información que se debe transmitir adecuada a GRUPOS ENTRE 13/17 AÑOS.

Recordemos que es responsabilidad de todos y todas, nadie puede quedar afuera. Si alguien no se anima aun porque no se siente preparado/a, les pedimos que por lo menos no dé mensajes contradictorios a la ley, que reproduzcan prejuicios o una visión negativa de la sexualidad.

-Expresarles que la relación sexual es algo placentero, pero que deben esperar hasta sentirse seguros, protegidos y respetados.

-Deben saber que si llegan a tener relaciones sexuales consensuadas con su pareja, éstas deben ser libres de violencia y que deben protegerse, por ello es importante reforzar los conocimientos sobre anticoncepción, uso del preservativo, amor e intimidad.

-Refuerce en ellos/as su capacidad de tomar decisiones basadas en la información y el diálogo con sus parejas o pares.

-Discuta con ellos/as las posibles consecuencias si llegan a tener relaciones sexuales sin protección como la Anticoncepción de Emergencia. También las consecuencias en sus proyectos de vida si llega a suceder algo. Recuerde que no se debe hacer esto dándoles información que se base en el miedo o los mitos; ellos no entenderán estos mensajes y no son viables para una sexualidad saludable.

-Ayúdelos a identificar respuestas físicas y verbales en caso de que se encuentren en situaciones que les hagan sentir incomodas/os

-Refuerce la información sobre que las y los jóvenes tienen muchas opciones de futuro, que no se tiene que ser madre para ser “buena mujer”, que pueden o no casarse, tener o no hijos, y que es una decisión basada en lo que ellas y ellos quieran para su futuro.

-Hábleles sobre que algunas/os jóvenes pueden ser homosexuales, bisexuales, travestís o transgènero.

-Trabaje la prevención del VHI/SIDA sin vincular placer sexual con enfermedad

FUENTE:

PROGRAMA IE-CTERA
PROYECTO IE-EPT-SIDA OFICINA REGIONAL DE LA IEAL
SECRETARIO DE RELACIONES INTERNACIONALES CTERA: E. PEREYRA
COORDINADORA DEL PROGRAMA DE VIH-SIDA CTERA: R. ROGALSKI
“LA EDUCACIÒN SEXUAL EN LAS AULAS” UNA GUÌA DE ORIENTACIÒN PARA DOCENTES

lunes, 2 de julio de 2012

La importancia de la educación sexual en la escuela

Mientras los adultos seguimos pensando sobre la pertinencia o no de hablar con lxs chicxs de sexualidad, la realidad nos avasalla a través de los medios masivos e internet y ellxs aprenden que entonces no es posible hablar con lxs adultos, que se tienen que arreglar solxs, que se aprende así, desde la negación y el silencio. 


Entonces aprenden, pero mal, sin orientación, sin confianza.


Estamos viendo con preocupación que demasiadxs niñxs están abandonados a su suerte frente a las computadoras y acceden a contenidos que aun no pueden decodificar. Esto se traduce en perturbación, estrés, conductas agresivas, acoso escolar.
Si un niño o niña no tiene la contención del adulto (padre, madre, familiares, maestras/os) sus derechos están siendo vulnerados y es nuestra responsabilidad llegar antes que la web y los contenidos sexualmente explícitos a las tres de la tarde en la tele.


Siguen pasando los años desde que la educación sexual integral es ley y poco sucede aun en las aulas. Lxs adolescentes que ahora están en 4° o 5° año han transitado la escuela secundaria con muy poca reflexión sobre los estereotipos de género que obstaculizan el amor, el cuidado, el respeto y que generan asimetría y violencia. Se ha perdido una oportunidad que ya no tendrán. Por eso hay que llegar antes, dejar de perder el tiempo. 


Desde Inicial se deben transmitir contenidos que desnaturalicen prejuicios, roles estancados, heteronormatividad, misoginia, machismo. Porque con muchas personas que hayan problematizado lo que se ha construido mal, entonces hay más posibilidad de frenar la violencia. Se pierden horas en reuniones, congresos, programas de TV hablando de la violencia escolar, y no se puede ver que detrás de eso hay MACHISMO-HOMOFOBIA-MISOGINIA presionando para afirmar el poder y la masculinidad. Las peleas escolares a la salida siempre tienen detrás un contenido que se relaciona con el "ser macho", marcar territorio, con la imposibilidad de comunicarse, con maltrato, abandono. Todos asuntos que competen a la educación sexual integral.


Mientras perdemos tiempo, siguen saliendo chicos de las escuelas que vivirán noviazgos violentos, celos enfermizos, desencuentros, falta de cuidado, familias disueltas, abuso, coerción.


Por supuesto que la educación sexual no es la cura mágica de todo, pero sí es una fuerte llave transformadora, que abre puertas de libertad, autonomía, salud.


A continuación, Graciela Morgade, investigadora en Género y sexualidades, invitada a la televisión pública, nos ayuda a seguir pensando.


Para reflexionar entre docentes y familias:

Educación sexual. ¿Obra de quién?

Las mismas condiciones valen para el profesor o adscripto que haga educación sexual a nivel liceal, aunque aquí el problema se plantea en otros términos. El adolescente está enfrentado a la problemática del qué hacer, aquí y ahora. La pubertad se impone con sus cambios incontrolables; el niño vivió su crecimiento, el adolescente lo sufre y en ese crecimiento lo sexual tiene un lugar de privilegio pues es el momento en que se pasa de la sexualidad más o menos difusa a la sexualidad genitalizada. Esto impone la necesidad de una pedagogía específica, donde se combine de una manera adecuada, la educación colectiva, y la atención a los problemas personales.

En este campo relatamos una experiencia en la que una de las autoras participó en 1967. Nos reunimos profesores, psicólogos y maestros durante tres meses para conocernos y exponer puntos de vista, dudas, experiencias anteriores y unificación de explicaciones. Nos visitó un profesor de otro centro de enseñanza oficial que se había enterado de la experiencia que emprenderíamos. Oyó nuestra posición y dudas que aún quedaban cuando dijo muy asombrado: ¿por qué se complican tanto? El también daba educación sexual, en su clase, y esta consistía en enseñar a los varones a no dejar embarazadas a las jóvenes; usaba el vocabulario de los alumnos "así se comunicaba mejor". No hay duda de que ésta también es educación sexual, pero similar a la de la calle, que funciona sistemáticamente desde hace muchos años sin que nadie la controle o juzgue. Un ejemplo más de que deben prepararse especialmente las personas que trabajarán en el área de la educación sexual.

Esta experiencia liceal que se realizó con 720 alumnos, nos convenció que el método de trabajo empleado es el que presenta mayores ventajas. Frente a cada grupo de alumnos (eran 18 grupos) trabajó una pareja de profesores y durante el transcurso de las clases nos seguimos reuniendo con el fin de intercambiar experiencias y considerar las inquietudes de los jóvenes. El trabajar en pareja cumple una doble finalidad, por un lado la importante fijación de una pareja normalmente integrada, y por otro la seguridad de vencer inhibiciones y lograr una buena comunicación acerca de estos temas con el sexo opuesto. Por último se logró el control de un integrante de la pareja sobre el otro, facilitando de este modo la evaluación posterior. Los alumnos aceptaron esta innovación metodológica sin reparos y les sirvió para mejorar la comunicación con el otro sexo y con sus padres. El informe completo de la experiencia se presentó al XII Congreso Interamericano de Psicología, Montevideo, 1969.

En esta etapa, la metodología debe prever la existencia de explicaciones y trabajo colectivo a base de diálogo y presentación de material para su consideración y discusión, con trabajo individual pues hay adolescentes que necesitan presentar su problema en privado, sin que esto signifique que el profesor tome las funciones de psicoterapeuta; es una modalidad de trabajo a plantearse dada la edad de la población que se educa.

Decíamos al principio que la educación sexual es obra de todos, la iglesia, las instituciones deportivas, las instituciones médico-ginecológicas también van a contribuir a la misma.

La iglesia y las clínicas se dirigen en general a una población adulta, su trabajo será distinto si esos adultos tuvieron o no una formación en este campo; en el primer caso, prepararán para resolver los problemas que plantean las nuevas condiciones de cada pareja y las condiciones socio-económico-culturales del momento en que viven; en el segundo deberán suplir carencias, además de encarar la problemática de la edad; nuevos métodos, nuevos descubrimientos, nuevas concepciones hacen que haya que realizar continuas adecuaciones. La formación sexual no tiene fin, Siempre se está renovando, pues la sexualidad es cambiante, como es todo lo relativo al ser humano.

Educación sexual. ¿Obra de quién?

Las mismas condiciones valen para el profesor o adscripto que haga educación sexual a nivel liceal, aunque aquí el problema se plantea en otros términos. El adolescente está enfrentado a la problemática del qué hacer, aquí y ahora. La pubertad se impone con sus cambios incontrolables; el niño vivió su crecimiento, el adolescente lo sufre y en ese crecimiento lo sexual tiene un lugar de privilegio pues es el momento en que se pasa de la sexualidad más o menos difusa a la sexualidad genitalizada. Esto impone la necesidad de una pedagogía específica, donde se combine de una manera adecuada, la educación colectiva, y la atención a los problemas personales.

En este campo relatamos una experiencia en la que una de las autoras participó en 1967. Nos reunimos profesores, psicólogos y maestros durante tres meses para conocernos y exponer puntos de vista, dudas, experiencias anteriores y unificación de explicaciones. Nos visitó un profesor de otro centro de enseñanza oficial que se había enterado de la experiencia que emprenderíamos. Oyó nuestra posición y dudas que aún quedaban cuando dijo muy asombrado: ¿por qué se complican tanto? El también daba educación sexual, en su clase, y esta consistía en enseñar a los varones a no dejar embarazadas a las jóvenes; usaba el vocabulario de los alumnos "así se comunicaba mejor". No hay duda de que ésta también es educación sexual, pero similar a la de la calle, que funciona sistemáticamente desde hace muchos años sin que nadie la controle o juzgue. Un ejemplo más de que deben prepararse especialmente las personas que trabajarán en el área de la educación sexual.

Esta experiencia liceal que se realizó con 720 alumnos, nos convenció que el método de trabajo empleado es el que presenta mayores ventajas. Frente a cada grupo de alumnos (eran 18 grupos) trabajó una pareja de profesores y durante el transcurso de las clases nos seguimos reuniendo con el fin de intercambiar experiencias y considerar las inquietudes de los jóvenes. El trabajar en pareja cumple una doble finalidad, por un lado la importante fijación de una pareja normalmente integrada, y por otro la seguridad de vencer inhibiciones y lograr una buena comunicación acerca de estos temas con el sexo opuesto. Por último se logró el control de un integrante de la pareja sobre el otro, facilitando de este modo la evaluación posterior. Los alumnos aceptaron esta innovación metodológica sin reparos y les sirvió para mejorar la comunicación con el otro sexo y con sus padres. El informe completo de la experiencia se presentó al XII Congreso Interamericano de Psicología, Montevideo, 1969.

En esta etapa, la metodología debe prever la existencia de explicaciones y trabajo colectivo a base de diálogo y presentación de material para su consideración y discusión, con trabajo individual pues hay adolescentes que necesitan presentar su problema en privado, sin que esto signifique que el profesor tome las funciones de psicoterapeuta; es una modalidad de trabajo a plantearse dada la edad de la población que se educa.

Decíamos al principio que la educación sexual es obra de todos, la iglesia, las instituciones deportivas, las instituciones médico-ginecológicas también van a contribuir a la misma.

La iglesia y las clínicas se dirigen en general a una población adulta, su trabajo será distinto si esos adultos tuvieron o no una formación en este campo; en el primer caso, prepararán para resolver los problemas que plantean las nuevas condiciones de cada pareja y las condiciones socio-económico-culturales del momento en que viven; en el segundo deberán suplir carencias, además de encarar la problemática de la edad; nuevos métodos, nuevos descubrimientos, nuevas concepciones hacen que haya que realizar continuas adecuaciones. La formación sexual no tiene fin, Siempre se está renovando, pues la sexualidad es cambiante, como es todo lo relativo al ser humano.